LIFTING FACIAL

No podemos detener el tiempo Pero si retardar el envejecimiento

El envejecimiento es la consecuencia natural del paso del tiempo. Sus secuelas, la exposición prolongada a los rayos solares o el estrés de la vida cotidiana se hacen especialmente patentes en la cara y el cuello, provocando surcos y pliegues que hacen que la expresión pierda definición. Todos estos efectos pueden remediarse notablemente mediante un lifting.

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¿qué es el lifting facial?

El lifting es un tratamiento que no quita años pero ayuda a mejorar el aspecto, a devolver el tono cutáneo y a recuperar los puntos de luz y los relieves faciales, proporcionando un efecto de rejuvenecimiento y vitalidad que el tiempo había hecho desaparecer.

Existen muchas técnicas quirúrgicas para el tratamiento del envejecimiento facial. El cirujano le indicará qué tipo de intervención es la más conveniente de acuerdo con sus necesidades y expectativas.

¿Quién es el candidato ideal para someterse a un lifting facial?

El lifting facial es una intervención dirigida especialmente a personas a partir de los 40 años de edad cuya cara y cuello comienza a “caerse” pero cuya piel conserva todavía elasticidad. Esta intervención también se realiza a aquellas que, aunque más jóvenes, han desarrollado arrugas prematuras por factores genéticos o por una mayor actividad muscular.

La mayoría de pacientes tienen entre 40 y 65 años. Pero lo más importante no es la edad, sino el estado de la piel: esta intervención está destinada a personas con una piel envejecida, flácida y con arrugas en todo el rostro.

Duración, anestesia y hospitalización

Dependiendo de la intensidad del tratamiento, el procedimiento suele durar de tres a cinco horas. Se realiza bajo anestesia general y, aunque es suficiente con una, se recomienda un ingreso de dos noches.

¿Cómo es el proceso?

Los signos de envejecimiento facial suelen ser progresivos. Se inician en la zona periocular (alrededor de los ojos) y van descendiendo paulatinamente pasando por las distintas regiones de la cara hasta alcanzar el cuello. Esto implica que el proceso quirúrgico varíe en función de las áreas de la cara que se quieren mejorar, el énfasis en las zonas más afectadas, la colocación y extensión de las incisiones, el uso o no de técnicas complementarias (cirugía de párpados, aumento de pómulos, etc.) y la duración de la operación.

Un lifting se realiza en una sola intervención. Tras un estudio preoperatorio minucioso en el que se discuten las expectativas del paciente y los posibles métodos, se concreta la cirugía. La técnica consiste básicamente en reposicionar las capas musculares, la piel y la grasa, retirando el tejido sobrante mediante una incisión que habitualmente comienza en la zona de las sienes (por dentro del pelo), se extiende al interior de las líneas naturales que existen en la oreja y continúa alrededor del lóbulo, detrás de la oreja y del cuero cabelludo. De esta manera las cicatrices quedan perfectamente camufladas. Cuando el cuello necesita un tratamiento especial, es necesario realizar una incisión justo debajo del mentón.

Además de la piel, la acción quirúrgica se concentra sobre las estructuras musculares, óseas y grasas de la cara, lo que permite conseguir unos resultados iniciales más naturales y más duraderos a medio y largo plazo.

Una vez finalizada la cirugía, las heridas se cierran con puntos dejando unos pequeños tubos bajo la piel para que no se acumule ningún exudado o sangre. El paciente sale del quirófano con los ojos cubiertos por un parche, la cabeza envuelta o no en un vendaje acolchado y con un sistema de drenaje cerrado o abierto. Los apósitos, el vendaje y el parche se retiran al siguiente día. Después deberá lavarse la cara y el cabello. Antes del alta hospitalaria, que habitualmente se efectúa a las 48 horas de la intervención, se retiran los drenajes.

Después de un lifting, el rostro presenta un aspecto más o menos hinchado en función de la extensión del trabajo realizado y de las características propias de cada paciente.

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Preguntas frecuentes sobre el lifting facial

¿A qué edad es recomendable someterse a un lifting facial?

No hay edad. El momento adecuado es cuando el paciente lo considera oportuno.

¿Cuánto tiempo dura un lifting facial?

Hay que tener en cuenta que, por el momento, no podemos luchar contra la acción de la gravedad, la responsable de la caída de las distintas estructuras de la cara. La acción quirúrgica del lifting crea un proceso de cicatrización que actúa como freno ante la gravedad y retarda el efecto de descolgamiento, pero no puede proporcionar un resultado definitivo. Lo importante es conseguir unos resultados naturales.

¿Qué riesgos específicos presenta el lifting facial?

Como cualquier intervención quirúrgica, pueden aparecer hematomas, infección o reacciones anómalas a la anestesia. En cuanto a riesgos específicos, son poco frecuentes. Pueden darse lesiones de las estructuras profundas o de los nervios que controlan el movimiento de los músculos de la cara.

Dependiendo de las condiciones en las que se encuentre su piel y huesos faciales, se podrán conseguir determinados resultados. Es muy importante que avise a su cirujano sobre cualquier medicamento que esté tomando (especialmente aspirina o vitamina E) o sobre condiciones médicas específicas (tensión alta, etc.).

Si es fumador, es muy aconsejable que reduzca drásticamente la cantidad de cigarros o que incluso deje de fumar ya que el tabaco, además de perjudicar el proceso de cicatrización y la circulación sanguínea, aumenta las posibilidades de complicaciones como la pérdida de piel en los bordes de la herida.

¿Cuándo será posible hacer vida normal? ¿Se notará la operación?

Habitualmente, después de tres semanas podrá reanudar la vida social y laboral. El hecho de que los resultados sean naturales hace que no se note la operación.

¿Es doloroso?¿Qué riesgos entraña la operación?

La posibilidad de complicaciones en este tipo de intervención es muy poco frecuente. Puede producirse una infección o sangrado mayor del habitual, una reacción anómala a la anestesia, o pueden aparecer pequeñas venitas en la piel de la nariz que generalmente son transitorias (complicaciones muy raras, pero que pueden aparecer en cualquier intervención quirúrgica).

Aunque no se debe enumerar como complicación, debe saber que aproximadamente un 5% de los pacientes necesitan un pequeño retoque posterior. Esta situación es impredecible en 

¿Es un proceso doloroso?

No, aunque la sensación de tensión y la hinchazón de los primeros días es un poco molesta.

¿Cambia la expresión con un lifting?

No. Esta cirugía permite eliminar la piel sobrante y reposicionar la musculatura facial, pero siempre buscando la expresión natural del paciente. Es cierto que existen personas famosas (actrices, cantantes, etc.) a las que les ha quedado una expresión artificial, pero ello es, sobre todo, una consecuencia del abuso de las cirugías de rejuvenecimiento, y no de la técnica en sí.

¿Fumar habitualmente puede influir en el resultado?

Sí. El consumo de tabaco influye especialmente en la cicatrización y en la recuperación postquirúrgica, por lo que antes de someterse a cualquier intervención de cirugía plástica, pero especialmente las del rostro, se deberá reducir al máximo el tabaco o, mejor, dejar de fumar.