Mitos y verdades sobre el ácido hialurónico: Guía completa 2025

mitos y verdades sobre el ácido hialurónico

El ácido hialurónico se ha convertido en uno de los ingredientes estrella en la industria de la belleza y la medicina estética. Su popularidad ha crecido exponencialmente en los últimos años, apareciendo en innumerables productos cosméticos y tratamientos estéticos. Sin embargo, con esta popularidad también han surgido numerosos mitos, malentendidos e información contradictoria.

¿Es realmente el elixir de la juventud que muchos prometen? ¿Funciona igual para todas las personas? ¿Existen riesgos reales asociados con su uso? En esta guía completa, veremos a fondo los mitos y verdades sobre el ácido hialurónico, respaldados por la evidencia científica más reciente y la opinión de expertos en dermatología y medicina estética.

Ya sea que estés considerando incluir productos con ácido hialurónico en tu rutina diaria, planificando un tratamiento con rellenos dérmicos, o simplemente buscando información confiable sobre la reducción de arrugas en Bogotá, esta guía te proporcionará toda la información que necesitas para tomar decisiones informadas sobre el uso de esta popular sustancia.

¿Qué es exactamente el ácido hialurónico?

El ácido hialurónico (AH) es un glicosaminoglicano, un tipo de molécula de azúcar que se encuentra naturalmente en nuestro cuerpo. Es una sustancia viscosa y gelatinosa que está presente en mayor concentración en:

  • Fluido sinovial de las articulaciones
  • Humor vítreo del ojo
  • Tejido conectivo de la piel
  • Líquido amniótico
  • Cartílago y tejidos articulares

Su estructura molecular es fascinante: cada molécula puede retener hasta 1.000 veces su peso en agua, lo que lo convierte en un humectante natural extraordinariamente potente. Esta propiedad es fundamental para entender sus beneficios y aplicaciones.

Función natural en el organismo

En nuestro cuerpo, el ácido hialurónico cumple varias funciones esenciales:

  1. Mantiene la hidratación tisular: Su capacidad para retener agua asegura que los tejidos permanezcan hidratados y turgentes.
  2. Proporciona lubricación: Actúa como lubricante en las articulaciones y otros tejidos donde el movimiento es constante.
  3. Facilita la cicatrización: Participa activamente en los procesos de reparación tisular y cicatrización.
  4. Regula la inflamación: Interviene en la modulación de respuestas inflamatorias.
  5. Transporta nutrientes: Facilita el transporte de nutrientes esenciales a células con poco acceso a vasos sanguíneos, como el cartílago.

Declive natural con la edad

Uno de los hechos científicamente comprobados es que los niveles de ácido hialurónico en nuestro organismo disminuyen con el paso del tiempo:

  • A los 50 años, el cuerpo contiene aproximadamente el 50% del ácido hialurónico que tenía en la juventud.
  • La piel pierde aproximadamente un 1% de ácido hialurónico cada año después de los 30 años.
  • Esta disminución contribuye significativamente a la deshidratación cutánea, la formación de arrugas y la pérdida de elasticidad.

Esta reducción natural es precisamente lo que ha impulsado la búsqueda de formas de reponer o estimular la producción de ácido hialurónico, tanto a través de productos tópicos como de procedimientos médico-estéticos.

Los 7 mitos más comunes sobre el ácido hialurónico

Mito 1: El ácido hialurónico engorda el rostro y crea un «efecto hinchado»

Existe la creencia errónea de que los tratamientos con ácido hialurónico inevitablemente resultan en rostros con apariencia hinchada o poco natural.

Verdad: El efecto hinchado no es resultado del ácido hialurónico en sí, sino de su aplicación incorrecta o excesiva. Cuando es aplicado por profesionales calificados, en las cantidades adecuadas y en las zonas específicas que lo requieren, el ácido hialurónico proporciona resultados naturales que respetan la anatomía facial.

El ‘efecto hinchado’ que algunos pacientes temen es el resultado de tratamientos excesivos o mal ejecutados. Un buen profesional médico respeta los contornos naturales del rostro y utiliza técnicas avanzadas para lograr resultados armoniosos.»

Mito 2: Una vez que comienzas a usar rellenos de ácido hialurónico, no puedes dejar de usarlos

Muchas personas creen que al comenzar con tratamientos de rellenos dérmicos de ácido hialurónico, se inicia un ciclo del que no pueden escapar, y que la piel empeorará si dejan de aplicarlo.

Verdad: El ácido hialurónico inyectable es biodegradable y temporal. Una vez que se metaboliza y elimina del cuerpo, la piel vuelve simplemente a su estado anterior al tratamiento. No existe un «efecto rebote» o deterioro acelerado por suspender su uso.

«El temor de que la piel se ‘acostumbre’ al ácido hialurónico y luego ‘empeore’ al suspender los tratamientos carece de fundamento científico. La piel simplemente regresa gradualmente a su estado previo al tratamiento.

Mito 3: El ácido hialurónico en cremas faciales penetra profundamente en la piel

Las campañas publicitarias de muchos productos cosméticos sugieren que el ácido hialurónico en cremas y sérums puede penetrar hasta las capas profundas de la dermis.

Verdad: La molécula tradicional de ácido hialurónico es demasiado grande para penetrar más allá del estrato córneo (la capa más superficial de la piel). Por esta razón, los laboratorios cosméticos han desarrollado formas de ácido hialurónico de bajo peso molecular o «fragmentado» que pueden alcanzar capas más profundas.

Un estudio publicado en el Journal of Cosmetic Dermatology (2023) demostró que el ácido hialurónico tradicional en formulaciones tópicas actúa principalmente como humectante superficial, mientras que las versiones de bajo peso molecular pueden penetrar parcialmente en la epidermis.

Mito 4: Todos los productos con ácido hialurónico son iguales

Existe la percepción de que cualquier producto que mencione «ácido hialurónico» en su etiqueta proporcionará los mismos beneficios.

Verdad: Existen diferencias significativas entre productos, basadas en:

  • Concentración: La cantidad real de ácido hialurónico puede variar enormemente entre productos.
  • Peso molecular: Influye directamente en la capacidad de penetración y retención de humedad.
  • Formulación: La presencia de otros ingredientes que potencian su efecto o mejoran su estabilidad.
  • Origen: Puede ser de origen biotecnológico (fermentación bacteriana) o animal, con diferencias en pureza y riesgo de reacciones.

Un sencillo ‘contiene ácido hialurónico’ en la etiqueta no garantiza eficacia. Lo importante es la concentración, el tipo de molécula, y la formulación completa del producto.

Mito 5: El ácido hialurónico solo sirve para tratar arrugas

Muchos asocian el ácido hialurónico exclusivamente con el tratamiento de arrugas y líneas de expresión.

Verdad: Aunque es efectivo para suavizar arrugas, el ácido hialurónico tiene múltiples aplicaciones médicas y estéticas:

  • Oftalmología: Tratamiento del síndrome de ojo seco y como adyuvante en cirugías oculares.
  • Traumatología: Inyecciones intraarticulares para aliviar el dolor y mejorar la movilidad en osteoartritis.
  • Urología: Tratamiento de la cistitis intersticial.
  • Otorrinolaringología: Recuperación de la voz en problemas de cuerdas vocales.
  • Ginecología: Tratamiento de la atrofia vaginal.

Reducir el ácido hialurónico a su uso cosmético ignora su enorme potencial terapéutico en múltiples especialidades médicas, donde se aprovechan sus propiedades regenerativas e hidratantes.

Mito 6: Los rellenos de ácido hialurónico son permanentes

Persiste la idea errónea de que los rellenos de ácido hialurónico, una vez inyectados, permanecen en el cuerpo indefinidamente.

Verdad: El ácido hialurónico inyectado es gradualmente metabolizado por la enzima hialuronidasa presente naturalmente en nuestro organismo. La duración de los resultados varía según:

  • Área tratada: En zonas con mayor movimiento (como los labios) se degrada más rápidamente.
  • Tipo de ácido hialurónico: Los productos más cohesivos y de mayor reticulación duran más tiempo.
  • Metabolismo individual: Factores como edad, estilo de vida y metabolismo personal influyen en la velocidad de degradación.

En promedio, los resultados suelen durar entre 6 y 18 meses. Además, existe la posibilidad de revertir los efectos inmediatamente mediante la inyección de hialuronidasa si fuera necesario por razones estéticas o médicas.

Mito 7: El ácido hialurónico no tiene efectos secundarios porque es natural

Se promociona frecuentemente como completamente seguro y libre de efectos secundarios debido a su origen «natural».

Verdad: Aunque el ácido hialurónico es generalmente seguro y las reacciones adversas graves son raras, pueden ocurrir:

  • Reacciones locales: Enrojecimiento, hinchazón, dolor y hematomas en el sitio de inyección.
  • Complicaciones vasculares: En casos muy raros, la inyección accidental en un vaso sanguíneo puede causar necrosis tisular o compromiso visual.
  • Reacciones alérgicas: Aunque infrecuentes, pueden ocurrir, especialmente con productos que contienen impurezas.
  • Granulomas: Formación de nódulos por reacción a cuerpo extraño (muy poco común con productos modernos).

La naturalidad de una sustancia no garantiza automáticamente su seguridad absoluta. El ácido hialurónico es seguro cuando es aplicado correctamente por profesionales calificados, pero no está exento de riesgos.

Las 5 verdades científicamente respaldadas sobre el ácido hialurónico

Verdad 1: Es un potente hidratante con efectos comprobados

Más allá del marketing, los estudios científicos confirman la excepcional capacidad hidratante del ácido hialurónico.

Un metaanálisis publicado en el British Journal of Dermatology (2024) que evaluó 27 estudios clínicos concluyó que las formulaciones tópicas con ácido hialurónico aumentan significativamente la hidratación cutánea, con mejoras medibles en parámetros como:

  • Contenido de agua en el estrato córneo
  • Elasticidad cutánea
  • Rugosidad superficial
  • Sensación subjetiva de hidratación

Esta capacidad hidratante se traduce en una mejora visible de la textura y apariencia de la piel, especialmente en pieles secas o maduras.

Verdad 2: Existen diferentes tipos de ácido hialurónico para diferentes propósitos

La investigación científica y el desarrollo farmacéutico han permitido crear diferentes tipos de ácido hialurónico optimizados para usos específicos:

  1. Alto peso molecular (1.000-1.800 kDa): Forma una película protectora en la superficie cutánea, proporcionando hidratación inmediata y protección contra agresiones ambientales.
  2. Peso molecular medio (300-800 kDa): Penetra parcialmente en la epidermis, proporcionando hidratación sostenida y mejorando la barrera cutánea.
  3. Bajo peso molecular (menos de 300 kDa): Mayor capacidad de penetración, estimula la producción de colágeno y elastina, además de proporcionar hidratación.
  4. Nano-hialurónico o hidrolizado: Moléculas extremadamente pequeñas capaces de penetrar más profundamente, activando fibroblastos y estimulando la regeneración celular.
  5. Cross-linked o reticulado: Utilizado en rellenos dérmicos inyectables, con mayor resistencia a la degradación y mayor duración de resultados.

La clave para maximizar los beneficios del ácido hialurónico es seleccionar el tipo adecuado para el objetivo específico que se persigue, ya sea hidratación superficial, estimulación de colágeno o relleno volumétrico.

Verdad 3: Los beneficios van más allá de la hidratación

Además de su conocida capacidad hidratante, la investigación moderna ha revelado que el ácido hialurónico ofrece múltiples beneficios adicionales:

  • Propiedades antioxidantes: Neutraliza radicales libres y reduce el estrés oxidativo celular.
  • Efecto antiinflamatorio: Modula la respuesta inflamatoria y calma la piel irritada.
  • Estimulación de producción de colágeno: Especialmente las variantes de bajo peso molecular.
  • Aceleración de cicatrización: Optimiza el microambiente para la regeneración tisular.
  • Protección contra radiación UV: Complementa (no reemplaza) el uso de fotoprotectores.

Un estudio publicado en el Journal of Investigative Dermatology demostró que el ácido hialurónico de bajo peso molecular activaba vías de señalización celular asociadas con la regeneración tisular y la producción de componentes esenciales de la matriz extracelular.

Verdad 4: La combinación con otros activos potencia sus efectos

La evidencia científica demuestra que el ácido hialurónico funciona sinérgicamente con otros ingredientes activos:

  • Vitamina C: Potencia sus efectos antioxidantes y estimula la producción de colágeno.
  • Retinoides: Complementa la acción regeneradora y mejora la penetración de ambos activos.
  • Péptidos: Optimiza la comunicación celular y potencia los efectos regeneradores.
  • Niacinamida (vitamina B3): Mejora la barrera cutánea y reduce la inflamación.
  • Ceramidas: Restaura la barrera cutánea mientras el ácido hialurónico proporciona hidratación.

Las formulaciones modernas más efectivas combinan estratégicamente el ácido hialurónico con otros activos complementarios para abordar múltiples aspectos del envejecimiento cutáneo simultáneamente.

Verdad 5: Los resultados y la seguridad dependen en gran medida del profesional

Tanto los estudios científicos como la experiencia clínica confirman que el factor más determinante para la seguridad y efectividad de los tratamientos inyectables con ácido hialurónico es la capacitación y experiencia del profesional:

  • Conocimiento anatómico profundo: Fundamental para evitar complicaciones vasculares.
  • Técnica de inyección apropiada: Influye directamente en los resultados estéticos y la duración.
  • Selección adecuada del producto: Cada área facial y cada paciente requieren productos con características específicas.
  • Plan de tratamiento personalizado: La estandarización conduce a resultados artificiales o insatisfactorios.

Un estudio multicéntrico publicado en 2023 evaluó complicaciones en más de 10,000 procedimientos con ácido hialurónico, concluyendo que la inmensa mayoría de complicaciones serias estaban asociadas con inyectores sin entrenamiento adecuado o que desconocían la anatomía vascular facial.

Aplicaciones del ácido hialurónico: Más allá de lo convencional

El ácido hialurónico tiene aplicaciones médicas establecidas y respaldadas por múltiples estudios:

  • Tratamiento de osteoartritis: Las inyecciones intraarticulares de ácido hialurónico (viscosuplementación) han demostrado aliviar el dolor y mejorar la función articular en pacientes con osteoartritis de rodilla, con beneficios que pueden durar hasta 6 meses.
  • Tratamiento de lesiones tendinosas: Estudios recientes muestran resultados prometedores en el tratamiento de tendinopatías crónicas, como la tendinitis de Aquiles o el codo de tenista.
  • Cicatrización de heridas: Geles y apósitos con ácido hialurónico facilitan la cicatrización de heridas crónicas y quemaduras, creando un entorno húmedo óptimo para la regeneración tisular.
  • Oftalmología: Preparados de ácido hialurónico son utilizados como lágrimas artificiales en el tratamiento del síndrome de ojo seco y como agente viscoelástico durante cirugías oftalmológicas.
  • Reflujo gastroesofágico: Investigaciones recientes exploran su uso en el refuerzo del esfínter esofágico inferior para pacientes con ERGE resistente a tratamientos convencionales.

El ácido hialurónico se ha ganado con justicia su lugar destacado en el mundo de la dermocosmética y la medicina estética por sus beneficios comprobados y su excelente perfil de seguridad. Sin embargo, como ocurre con cualquier ingrediente popular, la información errónea y las expectativas poco realistas abundan.

La clave para aprovechar realmente los beneficios del ácido hialurónico es comprender qué puede y qué no puede hacer. No es una solución milagrosa que revierte décadas de envejecimiento con una sola aplicación, pero sí es un componente valioso en una estrategia integral de cuidado cutáneo y procedimientos médico-estéticos.

Al separar los mitos de las verdades científicamente respaldadas, podemos tomar decisiones informadas sobre su uso, ya sea en productos de venta libre o en tratamientos profesionales. El ácido hialurónico, utilizado correctamente y con expectativas realistas, continúa siendo uno de los aliados más versátiles y efectivos para mantener una piel saludable, hidratada y con apariencia juvenil a cualquier edad.

 

 

Escrito por:
Valentina Gomez

Valentina Gomez

Instrumentadora de cirugía plástica

Asesora de pacientes con más 3000 pacientes asesorados con éxito.
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